La vía terrestre ingresa por la frontera de Huaquillas. En envíos terrestres se aplica un impuesto aproximado del 18 % sobre el valor declarado en la boleta o factura, que se cancela en Lima; en destino solo se retira el envío.
El impuesto se calcula sobre el valor declarado, no sobre lo que pesa el bulto. Por eso declararlo bien —ni de más ni de menos— es lo que evita sorpresas: declarar de menos expone el envío a una revisión y a que sea el destinatario quien responda en Ecuador.
Se cancela en Lima al despachar, de modo que quien recibe en Ecuador no tiene que pagar nada para retirar su envío.