Antes de elegir empresa, casi todo el mundo compara tres caminos para hacer llegar algo a España. Cada uno gana en un escenario distinto:
Servicio aéreo a toda la península, con un plazo corto que lo hace ideal para documentos legales, paquetes personales y compras.
- Correo postal. Suele ser lo más barato en envíos muy pequeños y ligeros, y también lo más lento hacia España. Nadie revisa contigo el contenido antes de despachar ni gestiona el envío si su aduana lo detiene.
- Llevarlo en la maleta. Imbatible si ya viajas a España y cabe. Deja de serlo en la segunda maleta, cuando el exceso de equipaje se cobra por pieza.
- Courier. Hacia España trabajamos vía aérea, con revisión del contenido en origen: es lo que evita que el envío se detenga en su aduana.
Y entre couriers, lo que de verdad mueve el precio de un envío a España no es la marca: es qué vías ofrece y si revisa el contenido en origen, que es lo que evita la retención que cuesta días. Pide siempre el precio total puesto en España: es la única cifra comparable entre presupuestos.
Como referencia, nuestro plazo a España es de 4 a 7 días hábiles desde el despacho, con entrega en Madrid, Barcelona y Valencia y en el resto de ciudades de la ruta. Compara ese número con el que te den las otras opciones antes de decidir.